Bueno, quizás nunca llegues a leer está carta, quizas simplemente se quede aquí colgada en una cuenta de internet en la cual nadie llegará a pararse.
Me gustaría decir tantas cosas. En mi cabeza tengo mil dudas y a la vez mil contrariedades, tengo mucho enfado pero el dolor supera a ese enfado. Tu y yo que eramos todo que nos mirabamos y sabiamos que pasaba, que las horas eran segundos, quizás cometí errores, quizas imperdonables ahora mismo. Nos hemos dicho de todo desde lo mas bueno a lo más malo, pero quiero hacerte saber que a todos incluida tu siempre le diré la misma frase lo único que quiero es que seas feliz.
Poco a poco espero poder ir superando todas las dificultades que me está poniendo la vida, los malos sueños, los nervios, los llantos, la opresión en el pecho.
Espero que aun aunque sea solo un segundo de tu día pienses en las cosas que pasaron, en las buenas claros.
Espero que todo lo que nos salió de la boca en la última conversación fueran cosas sin pensar que salía de nuestras bocas enfadadas, tristes y decepcionadas.
Aún intento recordar las últimas risas, abrazos y besos, intento pensar que algo de verdad había en ellos.
Bueno espero que hayas llegado a leer hasta aquí, siento todo el daño que haya podido ocasionarte, todo lo malo que hayas sentido q he echó.
No espero que me contestes, pero me gustaría que algún dia puedas llegar a perdonar y poderme decir un hola cómo estás.
Hasta que todas las estrellas del cielo caigan a la tierra.